Wednesday, April 10, 2002

EL SILENCIO DE LOS INOCENTES

En este sitio podrás encontrar todos los datos mas originales de la película sobre asesinos seriales "El silencio de los Inocentes". Dirigida por Jonathan Demme, protagonizada por Jodie Foster y Anthony Hopkins y basada en el libro de Thomas Harris titulado "The silence of the lambs".
Demme logra una atmósfera dark componiendo escenarios de una norteamérica fría y con personajes underground. La música fué dirigida por Howard Shore y se puede conseguir en las disquerías, pero es el score, es decir la música compuesta para la película y ejecutada por una orquesta.
El guión de "El silencio de los Inocentes" gano un Oscar. Si querés leer o aprenderte los diálogos, presiona aqui- y podrás revivir la película en carne propia.
Mi personaje favorito es el de Clarice Starling, la tímida pero a la vez osada detective del FBI que está encargada de cazar a Buffalo Bill, un asesino serial que poco a poco está elaborando un traje de piel humana...
El ingrediente que realmente logra la atmósfera "under" del film es el soundtrak, que no está a la venta, y tiene títulos como "American Girl" de Tom Petty y "Goodbye Horses" de Quo Lazarus -muy difícil de conseguir -si querés información de como hacerlo clickea acá- y baladas como "Real Men", que fué elegida por Tori Amos para figurar en su nuevo album.
Este filme avivó un creciente interés sobre los hábitos de los asesinos seriales, los nuevos "monstruos" que no son nada mas y nada menos que hijos de la sociedad moderna. Eddie Gein es uno de los mas populares de los Estados Unidos y fué uno de los personajes en los cuales Thomas Harris se inspiró para escribir tanto "The silence of the lambs" como "The red dragon" , el libro que cuenta la juventud Hannibal Lecter, el famoso psiquiatra caníbal personificado por Anthony Hopkins.
Este site no ofrecerá datos sobre la secuela del "Silencio de los Inocentes", titulada "Hannibal".
Jodie Foster protagonizó la película de David Fincher -el director de "Seven"- titulada "Panic Room" .
Una encuesta muy llamativa en cuanto a la formulación y a las respuestas, es la ideada por Daniel Cichero, que puede dar una idea aproximada de que todos tenemos un asesino serial en potencia a nivel inconsciente -o no tanto-.
A continuación les presento una investigación sobre la filmografía de Claude Chabrol, un director francés en cuya obra son frecuentes los asesinatos:
Breve reseña de la carrera de Claude Chabrol
En 1997, Claude Chabrol alcanzó el medio centenar de films con No va más. En ese año, la obra del realizador fue objeto de numerosos homenajes y retrospectivas en prácticamente todo el mundo, dando nueva luz a una de las más fascinantes, originales y prolíficas filmografías que haya dado el cine francés. Nacido en París en 1930, la pasión de Chabrol por el cine nace y se encamina de manera idéntica a la de quienes serían sus compañeros de ruta en la Nouvelle Vague: tras haber estudiado para farmacéutico por algún tiempo (como su padre y abuelo), el hombre pasó sus obligadas temporadas en la Cinemathéque de Henri Langlois, para luego ingresar junto a sus amigos del grupo en la entonces flamante Cahiers du Cinéma, donde firmó su primer artículo sobre el film Cantando bajo la lluvia (1953). Antes de llegar al primer largometraje, publicó el libro Hitchcock, escrito junto a Eric Rohmer en 1957. Un año más tarde, y gracias a la herencia que le dejó su primera esposa, funda la productora AJYM, a través de la cual materializa su primer film y además produce otros de Rivette, Rohmer, Phillipe de Broca, Jacques Doniol-Valcroze y de su montajista Jacques Gaillard (La ligne droite-1961).
La primera película de Claude Chabrol (y de la Nouvelle Vague) es también la más atípica en su filmografía. El bello Sergio es el único de sus films que encuentra puntos de contacto con los fundamentos estéticos que signaron los primeros años del movimiento: utlización integral de decorados naturales, actores no profesionales, una intención por retratar la vida de los personajes con la mayor fidelidad posible (rasgos que componen la largamente discutida influencia del Neorrealismo en la Nouvelle Vague), una cámara siempre fiel al punto de vista de su protagonista y la materialización del guión en el mismo momento del rodaje.
Entre 1967 y 1974, junto al productor André Genoves, Chabrol entrega una serie de películas que constituyen su primera gran etapa: La mujer infiel, El carnicero, La ruptura. Esta serie, en su conjunto, revela una conclusión que podría resumirse en que el hombre puede, de un momento a otro y ante una situación límite, convertirse en una bestia, pasar a ser ese brutal asesino sobre el que poco antes sólo leía en la más roja de las crónicas. También retrata decididamente los dos tópicos centrales que venían apareciendo en embrión y que se profundizarían a lo largo de su obra: el desprecio por la burguesía como modo de vida y la certeza de que el hombre, ante una adversidad extrema que lo lleva a una total pérdida de su dignidad, puede dejar de lado su civilidad y comportarse como una bestia. Y siempre con un lugar para un humor fino e irónico que muchas veces roza el cinismo.
La última etapa de su cine, desde Pollo al vinagre (1985) hasta la fecha señala la culminación de un camino casi siempre ascendente en la afirmación del auteur como un verdadero clásico contemporáneo.

Análisis de los filmes elegidos

La primera película analizada, “Les Bonnes Femmes”, es considerada como una de las marcas registradas del movimiento “la nouvelle vague”. El film es un descarnado relato acerca de las relaciones entre hombres y mujeres en un mundo cada vez más fragmentado. La historia se centra en cuatro jóvenes parisinas que persiguen sueños insatisfechos y hasta letales en uno de los casos.
Janne (interpretada por Bernadette Lafont) se involucra de manera casual con un empresario casado cuyo amigo pretende un menage-a-trois. Ginnette (Stephane Audran) sueña con convertirse en una gran cantante pero pasa gran parte del tiempo imitando a una cantante italiana en un club de mala muerte. Rita (encarnada por Lucile Saint-Simon) acepta una relación masoquista con un burgués que la obliga a degradarse frente a sus padres y Jacqueline (Clotilde Joano) es el personaje inocente y romántico que rechaza a un buen hombre por un desconocido que la persigue en su motocicleta.
El filme describe el juego de usador - usado, contando para ello con los personajes masculinos, llenos de crueldad y a veces ridiculizados. Pero las jóvenes también tienen su lado oscuro: el sadismo con que disfrutan las amigas de la actitud del novio con Rita para con ella frente a sus padres y el fetiche de una compañera mayor, quien guarda un pañuelo manchado con la sangre de un asesino serial guillotinado.
Con “Les Biches” comienza la madurez de Chabrol como director, según la unánime opinión de la crítica. Esta película está dividida en un prólogo, dos capítulos –cada uno dedicado a sendos personajes principales- y un epílogo. La recurrente descripción de la decadencia de la burguesía está basada en la relación entre Frederique (Stephane Audran) y Why (Jacqueline Sassard), que comienza por la seducción y pasa por diferentes estados de amor y celos hasta llegar a una relación de dominación y sumisión. El personaje masculino (Paul, interpretado por Jean-Louis Trintignant), es un hombre objeto que se relaciona con las dos mujeres y sirve para desencadenar un espiral ascendente de traiciones y manejos por parte del personaje adinerado, Frederique. Hasta la escena de un “menage-a-trois” tiene una marcada carga de sumisión: mientras que el personaje de Audran está sentado en un sofá, los otros dos personajes se encuentran sentados en el piso.
El dinero representa el único poder de la burguesía, que en este filme está personificada por Frederique, quien no puede ni siquiera reconocer un cuadro original de una copia: sólo puede comprarlo. Les bitches es un film sobre la pasión y los juegos de poder, la única forma de expresión en un mundo de riqueza y ocio.
Esta película en vez de mostrar a los bisexuales como asesinos psicóticos, los convierte en víctimas. La muerte del personaje principal es un ejemplo de ello.
En “Le Boucher”, los recursos utilizados por Chabrol son sutiles y contundentes al mismo tiempo, por ejemplo la distancia existente entre los personajes –la sofisticada maestra y el carnicero ex combatiente- se sugiere en dos escenas: la primera, el personaje de Stephane Audran observa desde lo alto de su oficina al carnicero, quien regresa a su casa luego de la primera cita entre ambos; la segunda, el personaje de Jean Yann mira a través de la ventana una clase, luego ingresa y toma asiento en un pupitre. La soledad de estas dos personas borra estas diferencias y hasta permitiría la indulgencia por parte de la maestra frente a los crímenes cometidos por el carnicero, atormentado por sus vivencias en la guerra y por la crueldad de su padre.
El carnicero es la primera ocasión en que el realizador se preocupa por la compleja psicología de un personaje más que por su función y supervivencia en un ambiente determinado. El final, sugiere perversidad en un personaje que fue descripto antes como un ser puro y de buenos sentimientos (la maestra se transforma en cómplice del asesino y antes de que él muera le da un beso que había pospuesto durante casi toda la película).
Chabrol explora a través del desarrollo “La Ceremonie” los sentimientos de soledad y aislamiento, describiendo a personajes principales discriminados por la sociedad donde vivían a raíz de los crímenes que cometieron y debieron buscar su destino en otro lugar. Chabrol muestra a los crímenes como una puerta hacia la libertad ( las asesinas se libraron de familiares que les hacían la vida mas difícil ya sea por discapacidad o por edad avanzada).
La locación, una zona totalmente despoblada y alejada de la civilización por 10 kilómetros, insinúa la necesidad del personaje de Sandrine Bonnaire de ocultar su analfabetismo. También en la escena de los asesinatos, este personaje se encarga de destruir algunos libros de la biblioteca, sugiriendo una evidente reacción contra la cultura y la televisión aparece como un elemento que ayuda a la evasión.
La relación entre los dos personajes femeninos principales, unidos por el ostracismo y la falta de afecto va evolucionando a lo largo de la película por un camino hacia la ruina. El retrato parece focalizarse en la difícil supervivencia del proletario en el salvaje mundo burgués. En “La ceremonie”, por primera vez los proletarios dejan de padecer el mundo burgués para lanzarse decididamente hacia él con un odio irracional. El director materializa esta idea en la última escena, donde la familia, antes de ser ultimada, aparece como una estructura perfecta, muy unida frente al televisor mirando una ópera; y las asesinas los miran desde arriba con armas en la mano, sugiriendo que es el único momento en que detentan el poder.
Rien ne va plus”, es un film puramente grotesco, una fantasia teñida de la moral forzada que escapará del terreno cultural y social para ocuparse únicamente del juego de las apariencias. Los personajes, compuestos por Isabelle Huppert y Michel Serrault son una pareja de estafadores que se encargan de sacarles el dinero a miembros de convenciones que se hospedan en hoteles de lujo -siempre roban sólo la mitad para evitar ser descubiertos rápidamente-. Todo da un vuelco cuando el personaje de Huppert conoce a un mafioso que tiene en su poder una valija con 5 millones de francos suizos. Chabrol deja al espectador en la oscuridad en gran parte de la película. No se logra descifrar si los personajes principales son amantes, parientes o sólo compañeros de aventuras. No se sabe si el personaje de Huppert y el mafioso son amantes o si están o no aliados. En este filme no se ahonda en lo personal ni en lo psicológico de los personajes, es más un retrato de la importancia de las apariencias en la sociedad.
Por último, la película “Merci pour le chocolat ”, se centra en Lausanne, Suiza, donde la joven Jeanne Pollet puede ser (luego de un posible cambio de bebés en la maternidad) hija de sus padres legales o de un eximio pianista: André Polonski, viudo y vuelto a casar con Mika Muller, dueña de una fábrica de chocolates, quien fuera devota amiga del matrimonio trunco. La telaraña empieza a formarse cuando la muchacha –quien estudia piano- se entera del secreto gracias a una indiscreta amiga de su madre y corre al que probablemente sea su hogar verdadero. Una vez instalada allí, comienza a descubrir una trama secreta que finalizó en un accidente automovilístico que involucra al personaje de Huppert -y su afán de convidar chocolate a todos los miembros de la famila-, a la esposa muerta de su actual marido y a un poco de somníferos.
Chabrol se despoja cada vez más de todo aquello que pudiera ser accesorio, para concentrarse en desnudar las relaciones entre sus personajes. Las cuestiones biológicas –respecto a los genes y su influencia en las aptitudes heredadas- son recurrentes en todo el filme, así como un esquema musical repetitivo que crea una atmósfera cerrada. Cuando se revela que el personaje de Huppert es adoptado, el director se presenta con una psicología radical: los motivos que llevan al personaje a matar pueden ser genéticos como la habilidad para el piano heredada por Jeanne. También es posible que Chabrol intentara justificar a la asesina de ser tan fría y cruel por la falta de afecto en su niñez y por su ignorancia acerca de cuáles son sus orígenes.

Conclusión

Los burgueses de Chabrol son descriptos como seres miserables de los que es necesario defenderse. La vida burguesa, despreciada por el director, está conformada por hipócritas, inescrupulosos y cómplices de una construcción ficticia sustentada en una aburrida vida familiar a llena de confort.
La burguesía y la clase media son criticadas también por su falsa caridad (en una escena de “La Ceremonie”, las protagonistas destruyen las ropas viejas y desechan las conservas vencidas donadas por la gente a la iglesia).
En “Les Biches”, por ejemplo, la burguesía es inculta y todo lo soluciona con dinero. Pero la visión de Chabrol evoluciona con el tiempo y en “La Ceremonie”, son gente muy culta que no mira televisión de aire –solo películas y ópera- y actúan con muy buenos modales. El enemigo –en este caso la burguesía- es bien conocido y debe ser aniquilado, aún cuando sus agresiones provengan de su natural forma de vida y no de una actitud deliberada. Chabrol concibe a la pobreza como un cúmulo de desventuras. Justifica a los asesinos que matan para librarse de esa mala suerte y de ese destino ingrato. Los finales son siempre abiertos y dejan una sensación de impunidad muy fuerte.
El director está acostumbrado a plantear sus inquietudes desde micromundos particulares (en general, sus películas transcurren en pequeños pueblos y en el seno de una familia o de una comunidad reducida) y cuya pintura de las tradiciones y de la idiosincrasia popular trata de ser lo más verosímil posible. Largos paseos por exteriores constituyen un recurso utilizado por el director en todas las películas analizadas. Ya sea con la finalidad de suspenso o sólo para agregar variedad a las locaciones. Prefiere las zonas boscosas rodeadas de montañas. El contacto con la naturaleza –sobre todo de los personajes que representan a la burguesía- es constante.
En todos los films analizados los problemas tienen una resolución inexorablemente violenta determinada por el entorno: sus historias de desarrollan en una sociedad alienante y criminal. La policía aparece muy poco en los filmes analizados o realizando tareas poco significativas por lo menos para la trama, a excepción del filme “Le Boucher” donde son los encargados de realizar la investigación de los crímenes y son retratados como hombres sin tacto y con poco olfato para resolver misterios.
Por último, la maldad que Chabrol atribuye a sus personajes es básica, es decir que los “malos” realizan hechos que dificultan la vida de los que los rodean pero sin mucho esfuerzo, casi naturalmente y sin llegar a los clichés. Pero a medida que la trama avanza, los hechos se van transformando en un embudo que aspira a los protagonistas hacia un final de muerte, que es tenida en cuenta por el director como una única salida.
Créditos



? Les bonnes femmes 1960Productor: Ralph Baum, Charles Bitsch
Elenco: Stéphane Audran, Bernadette Lafont, Clotilde Joano, Lucile Saint-Simon, Pierre Bertin, Claude Berri

? Les biches 1968Productor: André Génovès
Guión: Paul Gégauff, Chabrol
Fotografía: Jean Rabier
Musica: Pierre Jansen
Elenco: Stéphane Audran, Jacqueline Sassard, Jean-Louis Trintignant, Nane Germon.

? Le Boucher 1970Productor : André Genoves
Guión: Claude Chabrol
Dirección de fotografía : Jean Rabier
Música : Pierre Jansen
Elenco: Stéphane Audran (Melle Hélène), Jean Yanne (Popaul, le boucher),
Roger Rudel (commissaire Grumbach), Mario Beccaria (Léon Hamel),
Antonio Passaglia (le chanteur de la noce).

? La ceremonie 1995Productor: Martin Karmitz, MK2 Productions
Guión: Ruth Rendell y Claude Chabrol
Fotografía: Bernard Zitzerman
Música: Matthieu Chabrol


? Rien ne va plus 1997Co-producción : MK2 Productions
TF1 Films Production
Guión: Claude Chabrol
Photografía: Eduardo Serra
Musica original : Matthieu Chabrol
Elenco: Isabelle Hupert, Michel Serrault,
François Cluzet, Jean-François Balmer


? Merci pour le chocolat 2000Producción: Marin Karmitz, MK2 Productions
Guión : Caroline Eliacheff, Claude Chabrol
Fotografía: Renato Berta
Música: Matthieu Chabrol
Elenco: Isabelle Huppert (Marie-Claire Muller-Polonski, dite Mika)
Jacques Dutronc (André Polonski)
Anna Mouglalis (Jeanne Pollet)
Brigitte Catillon

Dato curioso: La película "Infidelidad", del 2002, con Richard Gere, Diane Lane y Olivier Martinez está inspirada en la película de Claude Chabrol "La femme infidéle" de , muy difícil de conseguir por cierto.